Armando Robles Godoy ha muerto. La noticia no nos ha sorprendido y no lo
digo por su edad sino porque una vez más la imprudencia de un conductor que
lo atropelló y le causó estragos que poco a poco fueron minando su salud, lo
hizo estar muy grave en los últimos días.
Hijo del autor del Cóndor Pasa Daniel Alomía Robles y de la cubana Carmela
Godoy vivió en Chosica desde los diez años.
Publicó tres novelas y las colecciones de cuentos Veinte casas en el cielo,
El amor está cansado, La muralla verde y otras historias, Un hombre flaco
bajo la lluvia, 12 cuentos de soledad.
Quienes peinamos menos canas que las que llevaba él muy largas y
muy orgulloso, lo conocemos más como cineasta. Fue el verdadero precursor
del cine peruano, fue el que abrió el camino a los que le siguen en esta
lucha que es cada vez menos difícil. Nos debe llenar de orgullo ver la gran
cantidad de cineastas peruanos que van logrando reconocimientos en el
extranjero pero nunca debemos olvidar al precursor de este
movimiento llamado Armando Robles Godoy,
Aún recuerdo que en el aniversario de Miraflores, el año pasado, cuando se
lo distinguió como ciudadano ilustre de nuestro distrito, bromeando por un
buen número de condecorados póstumos, al terminar su discurso de
agradecimiento dijo: "agradezco al alcalde Masías, a la Municipalidad, por
este homenaje póstumo", arrancándonos una carcajada.
Así fue nuestro ilustre vecino, un rebelde con causa hasta el último día de
su vida. Por eso, imaginaremos un FIN en el centro del ecran y saldremos de
esa sala imaginaria con la nostalgia de haber visto un gran filme que se
terminó pero que recordaremos y comentaremos por mucho tiempo.
Que descanse en paz.
Ricardo Villanueva Meyer B.